Fuera de posición
Lo primero que os cuentan para engañaros sobre este juego es la importancia de la posición. Como si de una secta se tratara, a todos os meten en la cabeza que la mejor posición es el button, o el cut-off como frontera. Parece que jugar desde middle es tener una guerra sin trincheras, y estar UTG significa una muerte garantizada.
Posición, posición, posición, no importa las cartas que tengas. Estás en el botón, eres más guapo, más fuerte y tienes la churra más larga que hace 3 manos. Delante tuyo tienes un trozo blanco de plástico en el que está escrita la palabra dealer y eso da superpoderes. Sube, si la mano viene multilimpeada, 3betea si ha habido acción previa. Si quieres chulear y que la croupier de las tetas gordas se fije en ti, un squeeze es la técnica perfecta; polvo asegurado. ¿Algunos incautos ven tu subida? No importa el flop; ellos están OOP y tu tienes a la Cbet de tu parte, si pasan es muestra de debilidad, así que tú y tu botón atizareis 2/3 del bote, la gran mayoría de veces se van a tirar porque ellos no entienden nada del metajuego. Si hacen call nos estarán flotando esos fishes y si nos suben es que han escondido un monstruo con ese check-raise, así que tienen ases, reyes o set; si no se hubieran atrevido a raisear al hombre del botón. Lo sé todo, tiene huevos que aún no tenga un brazalete.
Aunque aún existen rebeldes a los que le importa un carajo la posición, van a pecho descubierto en todas las calles y no tienen esa cobardía de tener que actuar el último, sabiendo de antemano que han hecho todos los demás. Por un lado, los de 2+2 te llamarán hereje, y dirán que eres un océano entero con tus donk bets y PTR iluminará tu nick con luces rosas y canguritos verdes. En el otro lado del cuadrilátero tenemos a los jugadores de sintético, en vías de extinción, que te preguntarán que carajo es eso de la posición y del flop, que el que ha atizado antes es el primero en hablar y santas pascuas, que está feo pasar con la trucha y que con la perla hay que jugarse hasta la camisa. No entiendes mucho de boxeo pero cuentan que el que golpea primero, pega dos veces; que en un duelo western mejor ser el pistolero que desenfunda primero y que almeja que no se abre, no se debe comer. Ahora lo aplicas todo al poker, justo después de leerte "El arte de la guerra" y "La divina comedia", para convertirte en un rey Midas del naipe.
La cienciología de la posición tiene tres pilares: Control del bote, información del oponente y el robo de la mano en caso de ver debilidad. Son los tres jinetes del Apocalipsis. El control del bote es una de las mayores infamias sobre las que se han teorizado. Tanto para palmar como para ganar, queremos botes gordos, grandes como nuestros cojones. Que el SPR sea 10 o superior nos suda la polla cuando tenemos JJ, nos paga un pavo y cae un flop de rags, en el que no vamos a usar la posición para controlar el bote. Queremos todo el posible plástico que le podamos sacar y, si en quinta cae una dama, un rey o un as, no vamos a ser tan cobardes de pasar, por si acaso lo lleva. Vamos a atizar en las 3 calles importándonos un carajo el pot control, ya tengamos aire, o que proteger unas manos medias. Además, cuanto más grande es el bote que ganamos con mierda, más se potencia nuestra virilidad. Deberían recomendar jugar al poker contra la impotencia sexual, hablaré con Pelé.
Después está la información que se tiene del oponente y las supuestas lecturas del personal. Sé que online hay unos progamitas muy monos con numeritos de colores que te destripan toda la dieta que lleva el resto de la mesa en las últimas dos semanas, pero hablemos del batelleo en 3D. La gran mayoría de la gente no adivinaría las hole cards del contrario ni aunque estuvieran boca arriba. Nombrar un cierto rango de cartas es muy socorrido, para quedar bien al foldear la mano que va ganando, aunque lo más gracioso es cuando el otro les enseña las cartas ante su lectura del tebeo y ve que su metapsicología y su poder de psicoanálisis ha fallado.
Donde dije digo Diego es una de las frases que definen los millones de lecturas erróneas que se dan sobre el tapete. Si eres observador puedes ver cada noche un par de docenas de entregas con la excusa de "yo creía…" o "pensaba que…". El creíqué y el penséqué son hamijos del tontéqué. Es muy gracioso cuando los de las buenas lecturas piensan que el adversario tiene AK y que le está pusheando A high y resulta que el otro iba entruchado desde el flop, o esas veces que te tiras porque el tipo te ha atizado las tres calles y piensas que tenía dobles cuando la realidad era un proyecto de dos puntas y tú te quedas con tu posición, compuesto y sin bote, entregando la cuchara cuando estás muerto y tirándote cuando ganabas y después quéjate de que el otro te ha confundido al jugar like a donk from UTG.
Después están los que se tiran un largo rato haciendo como los que piensan, cuando realmente no están pensando absolutamente nada., Bueno sí, estarán repasando la lista de la compra o intentando recordar si era esta semana o la siguiente la cita para la colonoscopia, pero vaya, que ni patrones de conducta ni cartas rondan su mente. Es curioso porque se tiran 2 minutos con gesto serio y concentrado, mascando, haciendo creer a la gente que están procesando en su mente complejos sistemas logarítmicos ante los cuales una pequeña desviación puede convertir su call galáctico en un rotundo fracaso. Normalmente tienen una mano de mierda y lo saben, pero no quieren mostrar la debilidad de tragar preflop, postflop y postmortem; quieren hacer pensar que tienen segunda nuts y que en el universo existe una pequeña y enrevesada posibilidad de perder; siguen mascando, se pide tiempo, mira con gesto desafiante y pronuncia las palabras: “eh, que me estoy jugado el dinero”, mira sus cartas, mira al techo del casino, resopla y las manda al mazo. Otro Sócrates del poker, nice fold.
Para acabar con estos cimientos de mierda, tenemos la opción del robo de la mano ante una supuesta debilidad del contrario, que siempre que no tengan nada van a pasar y ante tu ridícula apuesta va a rendir su mano y te va a ceder el bote. Por supuesto, no va a intentar rerobarte ni apostar de cara con aire. En el caso de que realice esas acciones, es que tendrá una mano superior a la tuya, c’est fini, el poker es así de simple. Ponte a echar cuentas de todo el dinero perdido con apuestas estúpidas en estas situaciones, en las que el ratón se ha comido al gato. Pídele al que escribió lo de la posición una mínima compensación, ya no por las pérdidas económicas, sino por las morales, de tantas y tantas veces en las que te has quedado con cara de idiota cuando te revocaron o te jugaron de cara, teniendo que recurrir al orfidal para calmar la ansiedad hasta que vuelvas a tener el button y no ser el primero en actuar, no vaya a ser que os tachen de descarados por llevar la iniciativa.
Otra forma de perder dinero desde posiciones tardías es esa cosa del squeeze. Causó furor en los foros y en los blogs hace un par de años. Nadie sabía qué carajo significa en inglés, pero todo el mundo se apuntó al carro de squeezear preflop con manos marginales o, directamente, con manos totalmente descoordinadas. La cosa era intentar robar antes de que saliera el sol; uno subía, otro hacía un call dubitativo y tú les apretabas las tuercas a ambos y les metías un buen viaje en un mundo maravilloso. El que subió pensará que hay muchos cartones mejores que los suyos y que esa aventura se acabó ahí y el que simplemente vio, tirará sus cartas, te llevarás un aceptable pot sin batalla. Acto seguido, la croupier (preferiblemente la de tetas gordas) te guiñará un ojo y en el próximo descanso tendrás un tórrido break.
Ahora, despierta. Es un movimiento que lo conocen hasta los profesionales del parchís y en el momento en que te escantilles, te van a meter un push desde posiciones tempranas que se te van a quedar las bragas marrones. Cuando falles 5 veces, el hastío habrá inundado tu corazoncito y pensarás que hay un complot masónico contra ti y que te ven las cartas, ya que cuando tenías reyes se tiraron y en cambio te han puesto firmes cuando le diste caña al squeeze con 92, J4 o T3. Y, para colmo, la croupier ni te mira y encima lleva relleno. La voz de Baudelaire retumba en tu interior y el casino se llena de flores del mal. Miras a tu alrededor y resulta que hay menos mujeres que un chat de lesbianas.
Asimismo, el peor enemigo del button es el slow play y tú, amigo de lo espeso desde under the gun, sabes cómo explotarlo. Un check raise en el flop conseguirá que los de late position te pongan instantáneamente en overpair o set. Si vas haciendo check-call en flop y turn, para envidar de cara en quinta calle, vas a aparentar dos ases como dos castillos, así que sigue el camino. Ya sabes: Energía positiva, que mientras hay 50 millones de niños pobres, una pureta a tope de botox enseña la tele en su casa y es enorme, así es la vida de injusta.
Pues traslada las dos caras de la verdad al poker y ya sabes, te puedes hartar de hacer movimientos sexys, mientras todos los visionarios de las 52 cartas piensan que estás ligoncete. Pero vaya, es la fábula de los cubitos de hielo. Si quieres justicia ve a una casa de putas y si quieres que te follen duro y fuerte coge un taxi a los juzgados, o a una oficina de Bankia.
Comentarios
Periquillo tu es que me lees con mu güenos ojos
(sigues sin leer con las mujeres no hay manera)
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