Decisiones en el Poker. TH- MTT (2)
EL RACIONALISMO CIENTIFICO. LA REVOLUCION DEL SABER
La vieja dualidad, siempre presente cuando hablamos de Poker es la ya conocida " Razón versus Emoción" o, si lo quieren más descriptivo, "Conocimiento consciente versus Conocimiento Inconsciente". Para poder finalmente llegar a dilucidar cuál de las dos formas de conocimiento tienen más preponderancia a la hora de la toma de decisiones, me parece necesario describir, aunque brevemente, los antecedentes históricos de las grandes figuras que profundizaron y descubrieron ambas formas de conocimiento. Este artículo versará sobre la primera de ellas: la Razón; el Conocimiento consciente.
Hasta el siglo XVI, las nieblas envolvían el saber del hombre. En Europa, La Escolástica, cuya figura más representativa era Tomás de Aquino, presidía el pensamiento. En esencia, trataba por todos los medios de coordinar Fé y Razón.
Las matemáticas, tras los griegos antiguos, parecían haber desaparecido de la lista de inquietudes de los hombres de ésa época. Con fugaces apariciones como Leonardo de Pisa, conocido por "Fibonacci" en el siglo XII, las matemáticas estuvieron en esos siglos en las mentes de las gentes que vivían bajo el dominio del Islam. Al-juarismi (el padre del Algebra), Omar Jayam (Trigonometría) en el siglo IX, fueron algunos de los grandes cientificos de la época. Pero lo cierto es que el empirismo y la experimentación, características ambas de la ciencia actual, estaban lejos también de la cultura árabe.
Vendría pronto el mundo de René Descartes, Blaise Pascal, Jakob I. Bernoulli y los grandes entre los grandes matemáticos y científicos: Leibniz (1646 – 1716) e Isaac Newton (1643 – 1727), seguidos después por una larga lista de matemáticos europeos, encabezada por quien pasa por ser el más grande (o uno de los más grandes) de la historia, Leonhard Euler (1707 – 1783).
Pero para ilustrar lo que sucedió a partir del Siglo XVI en Europa, sirva comentar un famosísimo epitafio escrito por el poeta inglés Alexander Pope que rezaba así:
"El mundo se hallaba en tinieblas y Dios dijo: dejemos que exista Newton y la luz se hizo inmediatamente en el mundo...". La Ilustración no fue en realidad un simple avance en conocimientos estrictamente científicos; fue una revolución de todo tipo de pensamiento humano, extendiéndose a conocimientos de todo tipo, en esencia claves para entender lo que es nuestro mundo: la relación entre los hombres, la relación con el Universo que nos rodea y, sobre todo, qué hacemos aquí.
Con Newton quedó definida la ciencia moderna y la "racionalidad" que iba a imperar hasta nuestros días. Cuatro áreas destacan entre todas aquellas en las que Newton hizo una labor formidable: Descubrir mentalmente cómo funcionaban diversos fenómenos naturales; formular en términos matemáticos ése funcionamiento; la creación de instrumentos para el estudio de ésos fenómenos y, sobre todo, establecer leyes generales para explicar fenómenos distintos.
Galileo, Copérnico y Kepler fueron los precursores en los que se apoyó. Su obra "Philosophie naturalis principia mathemática" ha sido probablemente uno de los tres libros más influyentes y decisivos de la historia.
Genial matemático, ya en su época de estudiante descubrió lo que se conoce como binomio de Newton. Con posterioridad llegó a concebir el Cálculo Infinitesimal. Fué el autor de las tres leyes de la mecánica clásica: La de la inercia; la de acción y reacción y la de fuerzas y aceleraciones. Formuló la Ley de la Gravitación, explicando matemáticamente las fuerzas que mueven el Universo y explican la caída y movimiento de los cuerpos. Explicó el fenómeno de las mareas como acción conjunta del Sol y La Luna por la gravedad sobre las aguas de los mares y estudió la luz y su refracción.
En resumen, una nueva racionalidad y una nueva forma de entender el mundo se gestó a partir del Siglo XVI y duró hasta nuestros días. El hombre era capaz de entender el mundo por sus propios medios. El Universo no se centraba en la Tierra y el empirismo pasaba a ser el motor principal del conocimiento humano. La necesidad de observar, medir y demostrar pasó a ser el eje central de la investigación y se gestó un nuevo método para llegar al conocimiento: El método científico .
Desde entonces hasta prácticamente nuestros días, se consideró el conocimiento racional, el consciente, la única forma de conocimiento. La intuición, las sensaciones generadas desde nuestro inconsciente fueron llamadas "bajas pasiones" y menospreciadas por no ser capaces de explicarlas racionalmente. En los siguientes capítulos trataremos de explicar lo que Antonio Damásio (Premio Principe de Asturias de la ciencia) denominó "El error de Descartes" y comenzaremos un apasionante viaje por el mundo de lo no consciente.
Hoy somos capaces, también utilizando el empirismo de los genios renacentistas, de observar, medir y repetir innumerables experimentos que descubren las potencialidades de nuestro cerebro en áreas del conocimiento que hasta hace poco se creía que formaban parte del "ánima" de los escolásticos. La memoria no consciente, la capacidad de juicio, la atención, la capacidad de intuir eventos futuros, parecían hasta hace poco formar parte de la parte no racional, menos humana de nuestro "yo". Hoy sabemos que Descartes se equivocaba.
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